EDITORIAL

Bull Assoc Med Int Lourdes, Invierno 2020; 93 (350): 90-94

Alfredo Guarino

Professore ordinario di Pediatria, Università Federico II di Napoli
Responsabile Centro Hub regionale per l’infezione da Covid-19 in Pediatria
Membro del CMIL

La nueva pandemia y las nuevas palabras... esperando para volver a Lourdes.

Recibimos desde hace casi un año noticias sobre la pandemia causada por el Covid. Estas informaciónes nos da nuevos casos, hospitalizaciones, muertes y predicciones amenazantes para el futuro. No hay escasez de anuncios en los medios de comunicación y a menudo resultan ser demasiado optimistas o pesimistas.

Sin duda nos enfrentamos a la pandemia más devastadora de los últimos 100 años. Aunque hasta el día de hoy el SIDA sigue siendo la principal causa de muerte «similar» al Sars2CoV-19 porque está causada por un nuevo virus (nuevo en los años 80), es evidente que actualmente estamos experimentando un profundo y rápido cambio en nuestras vidas y en la sociedad, jamás observado anteriormente a nivel mundial.

A diferencia del SIDA, la infección provocada por el Covid toma rutas incontrolables, y también a diferencia del SIDA, se considera posible obtener una vacuna eficaz rápidamente. Sin embargo, hasta la fecha, la vacuna representa una esperanza razonable, no una certeza. Sin una vacuna, la pandemia continuará con fases de intensidad variable, sujetas también a las leyes y medidas locales. Sin embargo, incluso la vacuna puede no proporcionar una solución definitiva, ya que la duración de la inmunidad al Covid-19 no está clara.

Las medidas que restringen el contacto entre personas y prohíben los viajes parecen ser ahora las únicas capaces de mitigar el contagio. Mitigar significa atenuar, no resolver. Esta disminución prolonga el período durante el cual se propaga el contagio, lo que permite a los centros de salud satisfacer la necesidad de camas, especialmente en cuidados intensivos. Por consiguiente, el término técnico «mitigar» tiene una connotación claramente pesimista, si se refiere a hacer más ligero (más leve) un acontecimiento aterrador, como la necesidad de cuidados intensivos y su posible indisponibilidad.

La pandemia es relativamente impredecible porque se trata de una nueva enfermedad, causada por un nuevo virus; sin embargo, hoy en día ya ha transformado nuestras vidas y es probable que algunos de los cambios continúen durante muchos años. Las dos consecuencias más obvias son el miedo y el distanciamiento social. Esta última palabra también adquiere en este caso un significado diferente al que suele tener. El distanciamiento social NO es deseable en condiciones ordinarias, pero se hace deseable hoy en día porque es necesario protegernos de los contactos existentes durante la pandemia. El distanciamiento social tiene como consecuencia hoy la soledad para todos nosotros. Algunas personas se ven mucho más afectadas que otras y las consecuencias particularmente negativas para la salud de los enfermos crónicos, cuyos exámenes médicos se ven dificultados por la pandemia, ya son evidentes hoy en día. De hecho, parece que algunas enfermedades crónicas estén asociadas con una mayor susceptibilidad a la infección por Covid-19. Una vez más, la susceptibilidad es un término inusual, ya que define un mayor riesgo de infección o de sufrir consecuencias más graves, mientras que su significado común suele referirse a la «capacidad de respuesta» de una persona frente a las críticas, incluso a las amistosas.

En esta fase de la pandemia, las medidas adoptadas por la mayoría de los países europeos limitan los contactos entre las personas, los viajes y muchas otras actividades, llegando incluso a prohibirlas. Estas medidas a menudo parecen ilógicas, incluso grotescas. Sin embargo, hay que considerar que los contactos sociales han demostrado ser la principal causa de la propagación del contagio. El virus llegó a Europa a través de un viaje desde China. Luego se extendió a los hospitales, en verano se extendió a los lugares de entretenimiento (discotecas) y en otoño a las escuelas.

La otra característica de la pandemia debida al Covid-19 es su gestión tan «política» y poco «médica», acompañada por una resonancia mediática muy importante de la información. Las decisiones adoptadas son el resultado de compromisos que aceptan un riesgo «razonable». No hace falta decir que aquí el término «razonable» está lejos de ser definido y deja un gran margen de libertad para su interpretación. La gestión política se debe en parte a la necesidad de preservar las estructuras sociales y productivas y los aspectos económicos de nuestra sociedad, pero hay en ella elementos preocupantes, a veces ilógicos e incluso inaceptables, que solo pueden explicarse por la gravedad de la situación. Se tratan las cifras con un entusiasmo despreocupado o un nihilismo injustificado. Suele ser frecuente que los aspectos económicos superen a los sanitarios y que categorías o áreas de actividad enteras desaparezcan mientras otras prosperan.

Este escenario probablemente continuará durante varios meses, pero es razonable esperar que con la llegada del buen tiempo el contagio disminuya y la libertad vuelva gradualmente. Esta previsión es una estimación que coincide con una visión (optimista) de la disponibilidad y eficacia de la vacuna.

¿Qué pasará con Lourdes?

Lourdes juega un papel fuerte e importante en la vida de todos nosotros y volveremos. Lourdes no cambia y es el lugar de peregrinación más importante del mundo para las personas con enfermedades crónicas. Para ellos, es el verdadero lugar de contacto tanto personal como espiritual. Lourdes es la representación de una forma de cuidado que implica el contacto, un intenso y profundo contacto personal entre enfermos y cuidadores, en primera línea, las enfermeras, camilleros, médicos y los extraordinarios voluntarios de Lourdes.

La condición previa para el regreso a Lourdes es el fin (o la disminución-mitigación) de las prohibiciones para viajar. Es de esperar que sean más flexibles y se vuelva a abrir progresiva y gradualmente. Por lo tanto, pasará algún tiempo antes de que sea posible volver a Lourdes de manera segura.

Muchos de los peregrinos que van a Lourdes son personas «frágiles», otra palabra técnica que evoca características distintas de las utilizadas en la medicina, sugiriendo «materiales que se rompen fácilmente» en lugar de personas que son delicadas que hay que proteger con amor y prudencia.

En realidad, la característica de los peregrinos de Lourdes es bastante diferente de la fragilidad y puede ser definida por otra palabra técnica que está muy de moda en la medicina y es lo contrario de fragilidad. Este término es «resiliencia», una palabra técnica derivada de una característica de los metales que describe su resistencia a la ruptura bajo presión. En un periodo de pandemia, la resiliencia define la resistencia y al mismo tiempo la adaptabilidad de una persona con problemas de salud y bajo estrés. En otras palabras, la resiliencia es la capacidad de una persona para transformar un evento traumático como una enfermedad crónica o una discapacidad, o incluso el riesgo debido a una pandemia, en una circunstancia positiva. Así, un peregrino de Lourdes resiste y se adapta a las condiciones difíciles, al igual que la persona que lo asiste y acompaña. Sin embargo, al mismo tiempo es necesario actuar de manera responsable durante una futura peregrinación y seguir las normas de prevención del contagio que estarán disponibles en ese momento.

La participación de un gran número de personas en Lourdes hace que la concentración sea inevitable, otra palabra hoy en día con una connotación negativa que no se corresponde bien con la alegre participación de la multitud de peregrinos en Lourdes.

Por lo tanto, se dan las condiciones lógicas para prever que, gracias a la disminución de la pandemia y las prohibiciones resultantes, Lourdes pueda empezar a vivir de nuevo, impulsada por su historia y la voluntad de los peregrinos de volver «a casa». Sin embargo, el regreso a Lourdes requerirá ciertas precauciones y limitaciones, especialmente en su fase inicial, que esperamos ver en la próxima primavera/verano.

Es necesario explorar estrategias de comunicación, mantener contactos, crear hábitos y compartir. Se trata de amplificar la resiliencia, la adaptación a las condiciones hostiles de la pandemia. Hay que superar la tentación de esperar pasivamente a que todo esto pase antes de volver a las condiciones de antes.

 

Ya hoy, sin embargo, dos aspectos delicados llaman nuestra atención.

El primero es la continuidad de Lourdes en un momento que requiere distancia. No está claro cuándo volveremos a Lourdes, pero sentimos la necesidad. Echamos de menos a Lourdes y es necesario mantener el contacto con Lourdes. Los canales de televisión y las redes sociales, en general las telecomunicaciones, deben asegurar la continuidad de este contacto. En todo el mundo se están definiendo los caminos diagnósticos y terapéuticos de los pacientes a la luz de la pandemia: se desarrolla la medicina a distancia (telemedicina), se valoran las historias clínicas (anamnesis), se evalúan los síntomas en relación con signos difíciles de detectar sin una visita directa, y se están buscando signos visibles a distancia (frecuencia respiratoria o erupciones cutáneas, visibles en fotos o vídeos). En este tiempo difícil, se exploran nuevos recursos y medios, utilizando lo que está a nuestro alcance. Descubrimos nuevos recursos y nuevos caminos que se habían dejado de lado.

Lo mismo ocurre con los contactos sociales. La tecnología moderna abre posibilidades antes inimaginables. Realizamos cursos, exámenes médicos, entrevistas y organizamos grupos a distancia. La palabra «webinar» es un neologismo que combina web (red, en referencia a la Internet) y seminar (seminario). Identifica, en resumen, una comunicación, conferencia o sermón que vemos y escuchamos a distancia. Aunque a distancia, se trata de contactos directos que hoy en día constituyen la forma más frecuente de aprendizaje.

Hay que estar en Lourdes, pero desde casa. También hay que hacer algo por Lourdes, hasta que se pueda volver. Los contactos entre peregrinos, operadores, religiosos y todas las categorías de personas que forman parte del «universo de Lourdes» son importantes. Es necesario explorar estrategias de comunicación, mantener contactos, crear hábitos y compartir. Se trata de amplificar la resiliencia, la adaptación a las condiciones hostiles de la pandemia. Hay que superar la tentación de esperar pasivamente a que todo esto pase antes de volver a las condiciones de antes.

Volveremos a Lourdes pero no sabemos cuándo y habremos cambiado un poco como consecuencia de esta experiencia y de lo que podríamos haber hecho y sido durante esta pandemia.

Reunión del CMIL a través de un seminario web, Octubre de 2020

Necesitamos su apoyo

En esta época de pandemia, muy pocos de ustedes han venido a Lourdes este año.

Si lo desea, puede renovar su suscripción anual al boletín del AMIL, pero también puede hacer una donación a la asociación para que podamos asegurar la continuidad de los servicios y acciones de la asociación.

Para ello, tiene varias posibilidades, ya sea en línea a través de nuestro nuevo sitio web, o por transferencia bancaria a la cuenta AMIL (IBAN FR 76 3000 3020 5100 0372 6327 004 BIC SOGEFRPP) o por cheque bancario para solamente los suscriptores franceses.

Esperamos que nuestra petición sea bien recibida y nos gustaría darle las gracias en nombre del AMIL